martes, 16 de septiembre de 2008

Las cosas que nos llaman la atención.



Esa noche te dije que no iba a parar, que no tenía un techo con vos, que todo era una cielo bien azul y despejado. Tu noche apareció preciosa y el día se mostró sin fin, sin fin. no quiero parar ni que me pares, no quiero sentir que todo tiene un límite-